miércoles, 4 de septiembre de 2013

Lo dejé venir


Lo dejé venir, parecía especial,
lo fue, como un leve rocío en el verano,
gota a gota en mis manos, en mis labios
resecos, y boca sedienta, gota a gota
en mi alma que revivía...
Lo dejé venir a sembrar su ilusión,
tierra fértil mi corazón, floreció a prisa,
fue hasta ahora el más leal sentimiento
que haya brotado, el sentimiento
de un hombre enamorado, cegado
bajo un encantamiento súbito...
Lo dejé venir sin mayor impedimento,
me sentí complacido, me arrulló
con cada una de sus sensaciones,
hasta ponerme a soñar,
esta vez llegué amar, a amarla...
Lo dejé venir, y lo hice sublime,
como se debe hacer al amor,
saturo su intención con mi actuar,
con las sonrisas que en ella pude
colocar, con los sueños que la
hice soñar, le pagué al amor
con mi amor...
Lo dejé venir, y ahora me deja
cruzado de manos,
dulce, amargo, e ingrato amor,
me dejó.

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