jueves, 13 de junio de 2013

Vendedor de ilusiones


Enamorado de la vida,
fascinado ante la mujer,
ilusionado con largos amores
que en realidad no son tan duraderos,
constantes delirios
con la cumbre del amor,
por esas miradas que se han llevado
gran parte de este corazón,
efímeros besos llenos de pasión,
por esas bragas que hay en mi colección,
he amado cada boca que he besado,
y disfrutado de aquellos cuerpos esbeltos
con los que he estado,
esbeltos a su manera,
perfectos y deseables
como la esencia de una mujer,
si me hallo culpable de algo,
es de amar con amor,
hacer el amor con deseo,
invitar a soñar con esperanza,
de robar esas sonrisas
que llenan de sentido mi vida,
no hay mayor delito en mi proceder,
más que el de un eterno enamorado,
ensimismado en la autoridad de Afrodita,
simplemente soy un vendedor de ilusiones,
pero no de cualquier tipo de ilusión,
ilusiones que se cumplen,
que yo mismo me encargo de hacer cumplir.

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